Es triste verte así, pero no quiero dejarte ir.
Pensar que eras un bebote cuando te traje a casa, en esa caja y con las dos fotos tuyas que me dio el vete para que las tenga de recuerdo. Y es que si hay algo que creo, es que no existen las casualidades, y vos me estabas esperando a mi.
Será tanto el amor que sentí al verte, que no me importó que el veterinario me dijera que tenias problemas renales pero que se iba a solucionar, es que en ese momento no pensé en si te curarias o no, solamente quería cuidarte y ser yo la que disfrutara de tu ronrroneo. Y eras re malo, yo te jugaba y me mordías mientras esperaba el final de la consulta para poder llevarte a casa.
Pero tus ojos me miraban de una forma que no pude aguantar, y decidí traerte.
Hoy, más allá de todos los problemas que te tocó tener, te quiero cómo desde el primer momento que te vi, y pase lo que pase, vas a estar en mi corazón siempre.
29 may 2013
Ezio
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