19 sept 2015

Correr

Comienzo haciendo referencia a mí ya sabida infancia, donde fui testigo constante de lo que significa estar apretado y correr a nuevos horizontes. Antes, cuando no era consciente de las repercusiones de los eventos de mi niñez a lo largo de la vida, practicaba lo mismo que había visto, aunque lo había sufrido y mucho, actuaba según ese principio, y cuando algo me molestaba, me dolía , corría hasta estar muy lejos de ese lugar, esa situación, esa sensación.
Soy muy reflexiva sobre mi vida, cada pensamiento y acción que hago lo analizo para ver de dónde viene. Sé que gracias a que pude salir de mi misma y ver todo con otros ojos, hoy soy completamente opuesta a mí en ese tiempo, aprendí a quedarme , a no querer escapar y así enfrentar lo que me toque pasar en la vida. Hoy que lo aprendí y soy consciente de ello, puedo verlo en otros contextos.
Hoy que lo aplico a mi vida, me di cuenta que si vale la pena hay que quedarse. Ni correr , ni escaparse, si vale la pena es necesaria la presencia, porque la ausencia es un  vacío para siempre, inútil, innecesario e irremediable.
Y todo lo digo por propia experiencia.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

¿Qué te pareció?