30 ene 2018

No hay perdón

A veces me acuerdo de su existencia, como una sombra del pasado que decide merodear en mi mente.

Me acuerdo de sus actitudes, sus palabras, pero sobre todo me acuerdo de su abandono. Quizás me dolió más tiempo del que debería o quizás me dolió justo lo que necesitaba para poder desterrarlo de mi misma.

A veces me sigo preguntando el por qué, otras tantas imagino que encuentro esas respuestas pero me complace el hecho de que esté lejos para no tener que saberlo en verdad.

Quizás de lo único que me encuentro totalmente segura es que cada día de su vida, y sea cual sea el Dios al que el rece, jamás podrá encontrar el perdón, jamás podrá escapar de la culpa
y seguirá viviendo tristemente en su merecida miserable vida.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

¿Qué te pareció?